Las metodologías ágiles y el mundo real
Noviembre 26, 2008
Estoy leyendo el libro “Agile & Iterative development”, me está gustando bastante cuenta los fundamentos y bases de las metodologías ágiles, entrando más a fondo en Scrum, XP, EVO y UP, además nos muestra varios escenarios en los que se aplican estás metodologías y cómo.
Como acaba pasando en casi todos los sitios, en los escenarios, no se usa una metodología concreta sino una mezcla de las prácticas que más gustan al equipo o al líder. En estos últimos años he leído bastantes libros sobre metodologías ágiles y no deja de sorprenderme que todos den por hecho o pasen por encima lo que, a mi modo de ver, es lo más importante: que el equipo este involucrado y forme parte de la construcción del proceso.
La mayoría de las practicas “ágiles” dan por sentando que el equipo es participativo, es más, dan por sentado que el equipo acepta el proceso, que lo acepta como una parte más del trabajo. Quizá es que llevo poco tiempo en esto, pero por mi experiencia esa es la parte más complicada.
¿Cómo se levanta a un equipo y se le hace participativo?
Nosotros lo estamos intentado a base de probar de practicas ágiles
, nos quedaremos con las que más nos convengan e involucren al equipo, está semana hemos añadido :
Que se une a la lista actual de practicas ágiles que ya realizamos:
- Daily meeting
- Remaining hours
- Sprint Backlog
- Iteration timeboxing
- Client development
- Incremental delivery
- Creo que no me dejo ninguna.
Por último una frase de Craig Larman: “ágile” no significa caos o falta de proceso.
Se va el manitas de mi edificio
Noviembre 16, 2008
Y mira que me jode porque el tío me cae bien, incluso me había hecho amigo suyo. El tío es una maquina, lo mismo te arregla la luz del portal, te arregla el interfono, que te saca del ascensor en el último minuto cuando ya no te quedaba aire. Sabe hacer de todo y encima bien, fíjate hasta que punto que se lo rifan otras comunidades.
Lo curioso no es que se vaya, sino el proceso que ha desencadenado su marcha. Los vecinos del ático se han dado cuenta de que tienen que aprender a poner la luz de la escalera porque en dos semanas nuestro amigo ya no estará para hacerlo. Ayer subía en el ascensor con el del primero, le comento mi preocupación por si alguien se queda encerrado en el ascensor en el futuro y va y me dice que el también sabe abrirlo pero que como antes estaba nuestro amigo many pues que él no se molestaba. Incluso el del segundo se ha puesto con él, ayundándole a arreglar los interfonos para aprender.
Me da la sensación de que mis vecinos necesitaban algo así, un golpe, un empujón para despertar y subir un escalón en sus quehaceres. Total que a lo mejor lo que parecía una mala noticia, resulta que no lo es y salgo ganando. Ahora tenemos 6 manitas, nuestro amigo tiene lo quiere y yo los tengo a todos xD.
Equilibrio en el equipo
Noviembre 1, 2008
Anoche asistí a mi segunda reunión de vecinos, con los siguientes puntos a tratar:
- Limpieza de zonas comunes.
- Contrato de mantenimiento de ascensores, demasiado caro.
- Reclamación a morosos.
- Servicio de limpieza, malo y caro.
- Cerrar garajes.
Si no habéis asistido a ninguna reunión de vecinos, podéis pensar en el congreso de los diputados para imaginároslo, mucha gente discutiendo, sin ponerse de acuerdo y solo unos pocos dispuestos a arreglar la situación.
Si prestas atención, a lo largo de la reunión puedes identificar diferentes perfiles, y en cierto sentido es muy parecido a un equipo de trabajo.
El primer grupo es el de las personas estancadas, que “están a gusto como están” y no quieren avanzar más, aunque esto conlleve deterioro de las zonas comunes y por tanto perjudique al resto. Luego tenemos el segundo grupo, hay tenemos a la presi y al vice, personas atrevidas, echadas “palante” siempre queriendo avanzar, innovar, trayendo nuevas propuestas, nuevos contratos con el mantenimiento de los ascensores, jardines, etc. En el tercer grupo tenemos a las típicas personas que están dispuestas a ayudar, pero que esperan la iniciativa de otras personas para ponerse manos a la obra. Y por último, el cuarto grupo, los que harán lo que la mayoría quiere, sin mucha gana pues no están involucrados en el proyecto, en nuestro vecindario este perfil lo desempeñan varios dueños que tienen pisos alquilados.
Puede parecer que lo ideal es tener en tu vecindario gente del segundo grupo “los atrevidos” y lógicamente nadie quiere tener a los del primer grupo los que están a gusto como están, pero la realidad es que los dos son complementarios y necesarios, siempre que exista una persona que medie entre los dos, en nuestro vecindario tenemos un administrador que desempeña ese papel.
Si dejamos solos a los “atrevidos” hay muchas posibilidades de que acabemos con una piscina climatizada…en el garaje. Si dejamos solos a los del primer grupo el edificio acabará deteriorado y echado a perder. ¿Y qué hay de los otros dos grupos? Con el tercer grupo, los que necesitan iniciativa de otros, es muy probable que el resultado sea el mismo que con el primer grupo, es decir, el edificio acabará deteriorado pero además el grupo acabará frustrado puesto que la gente sí quiere ayudar. Con el último grupo dejarlos solos seguramente es lo que ellos están deseando y tú te darás cuenta de tu error cuando la mierda en la puerta del portal se coma a tu perro
Como decía, bien llevados, estos grupos se equilibran. Necesitas un grupo que innove, uno que imponga sentido y realidad, que frene la innovación hasta puntos viables para toda la comunidad, necesitas de gente involucrada dispuesta a llevar acabo las ideas de otros, el último grupo se verá arrastrado por el éxito del equipo y querrá participar en él, evidentemente tú, como líder, debes jugar el papel del administrador.
Recuerda todo grupo necesita:
- Un líder.
- Innovadores/optimistas.
- Incrédulos / pesimistas.
- Voluntarios.
- Obreros.
